Paro en Machu Picchu y los oscuros intereses que buscan frenar el turismo (EDITORIAL)

Paro en Machu Picchu y los oscuros intereses que buscan frenar el turismo (EDITORIAL)

Una vez más el turismo se ve amenazado por las pretensiones de un grupo de personas que, so pretexto de reclamar reivindicaciones sociales, busca paralizar dicha actividad en el principal atractivo turístico del país: Machu Picchu.

En los últimos días, el autodenominado Frente de Defensa de los Intereses de Machu Picchu no solo ha convocado a un paro para los días martes 15 y 16 de noviembre, sino también ha puesto en evidencia su intransigencia y falta de voluntad al diálogo, valiéndose de la desinformación colectiva para conseguir sus oscuros intereses políticos y personales.

Pero, ojo, no se trata de una huelga más de las muchas que suceden en el país, sino de una medida de fuerza planificada estratégicamente para coincidir con el inicio de la Cumbre de Líderes del Foro APEC que se desarrollará en Perú esta semana, buscando con ello atraer la atención de los medios y de la opinión pública, sin importarles siquiera el impacto negativo que ocasionarán en la imagen turística del país.

En resumen, las protestas convocadas para estos días tienen como finalidad paralizar todo tipo de actividades en Machu Picchu Pueblo, teniendo como excusa una plataforma de lucha que bien podría solucionarse en una mesa de diálogo con las autoridades. Sin embargo, los organizadores del paro han hecho oídos sordos a las propuestas de diálogo, a las invocaciones y pedidos expresados públicamente desde diversos sectores, y han decidido llevar adelante su convocatoria.

Somos testigos que al Frente de Defensa se le ha explicado en todos los idiomas lo perjudicial que resultaría para el turismo realizar un paro justo esta semana de APEC, cuando llegarán al país miles de visitantes internacionales y prensa extranjera acreditada para el evento. Pero, al parecer, a sus representantes esto les interesa poco o nada. No es casualidad que el presidente del Frente de Defensa y principal promotor de la huelga sea un ex alcalde de Machu Picchu, el señor Oscar Valencia, quien tiene evidentes intereses políticos.

Es decir, en lugar de apoyar para recibir a los visitantes con los brazos abiertos y mostrarles in situ un Perú pujante, en crecimiento, en desarrollo, con paz social y un destino ideal para el turismo y las inversiones, los “defensores de los intereses de Machu Picchu” prefieren promover el caos y el desorden, sobreponiendo sus intereses particulares al bien común. Resulta increible que, entre sus exigencias, se pida al Ministerio de Cultura que no se construya el Centro de Interpretación de Machu Picchu anunciado para la zona baja de la ciudadela, argumentando que esto afectaría las actividades económicas de la piblación. Algo inaudito...

Esta penosa situación no hace sino corroborar la teoría que circula en las esferas de las instituciones públicas y privadas, que advierte sobre la existencia de grupos y organizaciones pseudo-políticas que tras haber logrado desestabilizar la actividad minera en el país, ahora tienen en la mira al sector turismo, una industria que viene siendo impulsada por el gobierno debido a su potencial de desarrollo y crecimiento sostenido. Ese protagonismo ha traído como consecuencia que el turismo sea la nueva víctima de los agitadores sociales que buscan presionar y poner en jaque a los poderes del Estado.

Frente a esta coyuntura, solo nos queda seguir luchando y rechazar el accionar de aquellas personas que quieren traer abajo el turismo, utilizando la vieja fórmula que combina la desinformación e intransigencia, para ocultar intereses soterrados.

Desde estas líneas nos sumamos al llamado hecho por la Cámara Regional de Turismo (Cartuc) y la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) para que el Frente de Defensa deponga su medida de fuerza y que la población cusqueña opte por no sumarse al paro, a fin de permitir el libre tránsito de los turistas que desean visitar Machu Picchu, garantizar su seguridad y salvaguardar la imagen turística del país. Porque el Perú es Cusco y Cusco es el Perú.

Recordarles también que muchas comunidades cusqueñas (y de otras regiones del país) dependen de la actividad turística; por ello, si lo que se busca son reivindicaciones sociales, pensemos primero en aquellas familias que viven de lo que el turismo les genera día a día.

Mientras tanto, las autoridades policiales, judiciales y de los gobiernos regionales y locales, tienen una tarea que cumplir durante estos días: resguardar la seguridad de las personas, defender los derechos al libre tránsito y al trabajo, hacer prevalecer el orden y reprimir cualquier acto que promueva la violencia.

No al caos y a la violencia, sí al diálogo sincero.

 

Saludos,

 


Juan Carlos Castro

Director General
Portal de Turismo
Cel.: 987761704
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www.portaldeturismo.pe

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