Llaves Michelin refuerzan el posicionamiento del Perú en el turismo de alto valor
La incorporación del Perú al sistema de Llaves Michelin, que desde 2024 distingue a los hoteles más destacados del mundo, abre nuevas oportunidades para el posicionamiento del país en el turismo de alto valor. En su primera edición, la guía evaluó miles de alojamientos en más de 120 países y otorgó al Perú 20 llaves, consolidándolo como un destino con propuestas hoteleras de nivel internacional.
A diferencia de otros reconocimientos, las Llaves Michelin se asignan sin postulación previa ni pagos. Los inspectores visitan los hoteles de manera anónima y evalúan criterios como servicio, diseño, originalidad, relación calidad–precio y aporte al destino. El sistema distingue experiencias notables con una llave, alojamientos excepcionales con dos y propuestas de referencia global con tres llaves.
Entre los hoteles peruanos reconocidos destacan tres propiedades de Inkaterra, que en conjunto obtuvieron cinco llaves: Hacienda Urubamba y La Casona (dos llaves cada una) y Machu Picchu Pueblo Hotel (una llave). En una entrevista concedida a El Comercio, José Koechlin, fundador de Inkaterra y actual presidente de la Cámara Nacional de Turismo del Perú (CANATUR PERÚ), señaló que este reconocimiento refleja una tendencia creciente hacia propuestas vinculadas a la naturaleza, la identidad local y la sostenibilidad.
“Somos organizaciones que estamos fuera de las grandes ciudades. Eso dice que el turismo hacia lo auténtico, el campo y la naturaleza hoy tiene una relevancia mayor que antes”, afirmó Koechlin, al resaltar el trabajo con comunidades locales y la generación de proyectos que integran conservación ambiental y desarrollo económico como parte del modelo turístico.
El reconocimiento llega en un contexto de recuperación progresiva del sector. Según el Mincetur, en 2019 el turismo receptivo generó US$ 4 700 millones, pero sufrió una fuerte caída durante la pandemia. La reactivación empezó a evidenciarse a fines de 2024, cuando la llegada de turistas extranjeros creció 29 %, lo que representa 732 mil visitantes adicionales y sitúa al sector en 74,5 % de los niveles prepandemia.
Para Koechlin, la recuperación plena dependerá de la continuidad de la promoción internacional, la mejora de la conectividad y una visión sostenida del turismo como política pública. “El Perú tiene todo para ser líder regional. Lo que falta es continuidad, estrategia y creer de verdad en el turismo como una política de Estado”, sostuvo, al proyectar que el sector podría alcanzar niveles prepandemia hacia 2026.
*Fotografía de Inkaterra.

