Machu Picchu: Un estudio técnico definirá el nuevo aforo máximo de la ciudadela

El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo dio un paso crucial para el futuro del patrimonio peruano al adjudicar el estudio técnico que actualizará la capacidad de carga en la ciudadela de Machu Picchu. Esta medida busca establecer con criterios científicos cuántos visitantes puede albergar el complejo arqueológico sin que se ponga en riesgo su delicada estructura ni la conservación de sus entornos naturales. El anuncio formal lo realizó el titular del sector, Berthin Enrique Gómez Vela, durante un evento público en la región del Cusco, donde resaltó el compromiso del Gobierno por proteger la maravilla del mundo.
La empresa que resultó ganadora del proceso de selección ya fue debidamente seleccionada por las autoridades correspondientes el pasado miércoles 8 de julio. Según el cronograma oficial establecido por el ministerio, el sector se encuentra actualmente en la fase previa a la firma del contrato definitivo con los representantes legales de la firma privada. Se proyecta que la suscripción de este importante documento se concrete formalmente durante la segunda quincena de julio, marcando el inicio formal de las actividades de campo en la zona protegida.
La ejecución de este diagnóstico especializado requerirá un presupuesto bastante significativo que ascenderá a una inversión muy cercana a los 3 millones de soles. El equipo de investigadores y técnicos que asumirá el reto contará con un plazo estricto de 190 días calendario para entregar los resultados finales a las entidades estatales encargadas de la administración cultural. Durante este periodo, se evaluarán variables arquitectónicas, geológicas y ambientales de la llaqta inca para asegurar que cada recomendación emitida cuente con el respaldo de datos cuantitativos rigurosos y actualizados.
En la actualidad, el principal atractivo turístico del país opera bajo un régimen de visitas que permite el ingreso de hasta 5,600 turistas diarios en las temporadas de mayor afluencia. Este límite máximo fue aprobado previamente mediante la Resolución Ministerial N.° 285-2025-MC, la cual representó un incremento notable frente a los 4,600 accesos diarios que se permitían en los periodos anteriores. La flexibilización de la norma se diseñó originalmente con el propósito de satisfacer la creciente demanda de las agencias de viajes internacionales y los visitantes independientes.
El ministro Gómez Vela aprovechó la ceremonia de presentación de la Marca Perú en el Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete para explicar los alcances de esta iniciativa gubernamental. Frente a la prensa local y los operadores del sector, el funcionario enfatizó que se vienen articulando esfuerzos multisectoriales continuos para garantizar una recepción óptima a todos los usuarios del servicio turístico nacional. El objetivo central es que la experiencia de los viajeros en el santuario histórico sea verdaderamente excelente, pero siempre respetando los límites físicos del monumento.
La necesidad de actualizar estos indicadores técnicos responde a las constantes advertencias de organismos internacionales sobre el desgaste acelerado que sufren las escalinatas y terrazas de piedra del complejo. El flujo masivo de personas genera impactos acumulativos que requieren un monitoreo constante a través de metodologías modernas de gestión patrimonial. Con los resultados del nuevo informe, el Estado peruano dispondrá de una herramienta legal y técnica incuestionable para regular los flujos de ingreso futuros de manera sostenible y responsable con la historia.
Al término de los 190 días de estudio, el informe final servirá de base obligatoria para que el Mincetur y el Ministerio de Cultura rediseñen las políticas de acceso a la joya turística del Cusco. Esto podría significar una reestructuración de los horarios de visita, la apertura de rutas alternativas o la modificación definitiva de los aforos permitidos según la época del año. De este modo, el Perú busca consolidar un modelo de turismo sostenible que proteja su legado ancestral para el disfrute de las próximas generaciones

