Nueve obras de Manuel Scorza son declaradas Patrimonio Cultural de la Nación
Los ejemplares, que forman parte de la colección de la Biblioteca Nacional del Perú, destacan por su valor histórico, literario y cultural y permiten preservar parte de la memoria de las comunidades andinas.
El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a nueve unidades bibliográficas correspondientes a la producción literaria de Manuel Scorza Torres, publicadas entre 1955 y 1983 y conservadas en la colección de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP).
La declaratoria fue oficializada mediante la Resolución Viceministerial N.° 000283-2026-VMPCIC/MC y comprende primeras ediciones que mantienen sus características físicas originales. Algunas de estas publicaciones conservan dedicatorias, notas introductorias, textos periodísticos y marcas de propiedad que permiten conocer parte de la historia de su circulación y conservación.
Entre las obras reconocidas se encuentran Las imprecaciones (1955), Los adioses (1960), Desengaños del mago (1961), Redoble por Rancas (1970), Garabombo, el invisible (1977), El jinete insomne (1977), Cantar de Agapito Robles (1977), La tumba del relámpago (1979) y La danza inmóvil (1983).
El Ministerio de Cultura señaló que el valor de estos ejemplares trasciende la relevancia de Scorza dentro de la literatura peruana, debido también a sus características históricas, editoriales y materiales. Estos elementos dan cuenta de la producción, circulación y conservación de su obra a lo largo del tiempo.
Manuel Scorza Torres (1928-1983), integrante de la llamada Generación del 50, fue novelista, poeta y promotor cultural. Es reconocido como uno de los principales representantes de la poesía social peruana y una figura destacada del neoindigenismo. Su trayectoria también estuvo vinculada a la promoción editorial y a la democratización del acceso al libro y la lectura.
Su producción literaria abordó los movimientos campesinos de los Andes centrales y retrató experiencias, conflictos y sensibilidades de una generación marcada por la persecución política, la corrupción y el racismo. Sus obras también incorporaron prácticas y expresiones culturales andinas, utilizando elementos mágicos como recursos para representar la realidad social y preservar la identidad de estas comunidades.
Con esta declaratoria, las nueve unidades bibliográficas pasan a formar parte del Patrimonio Cultural de la Nación, en reconocimiento a su aporte histórico, literario, social y cultural, así como a su importancia para comprender la realidad peruana y los procesos de memoria e identidad de las comunidades andinas.

