Ballenas jorobadas se despiden: temporada de avistamiento culmina en octubre
El espectáculo natural más esperado del norte peruano entra en su recta final. La temporada de avistamiento de ballenas, que inicia en julio y se extiende hasta fines de octubre, aún ofrece las últimas semanas para apreciar a estos gigantes marinos que recorren miles de kilómetros desde la Antártida hasta el Pacífico norte para reproducirse.
Entre las más de 30 especies que atraviesan el mar peruano, la ballena jorobada es la gran protagonista. Con machos que alcanzan entre 13 y 14 metros de largo y hembras que superan los 15, estos cetáceos de hasta 30 toneladas sorprenden con saltos y movimientos acrobáticos que forman parte de sus rituales de apareamiento. Cada año, entre 5,000 y 7,000 ejemplares cruzan nuestras aguas, convirtiendo a Piura y Tumbes en escenarios privilegiados para su observación.
Playas como El Ñuro, Máncora, Cabo Blanco, Los Órganos y Lobitos, en Piura; así como Punta Sal y Zorritos, en Tumbes, concentran la mayor actividad turística. Los paseos en embarcación, que suelen durar más de tres horas, permiten disfrutar de la experiencia en mar abierto, donde las ballenas se dejan ver en compañía de lobos marinos, delfines y tortugas.
El clima soleado y los cielos despejados de la costa norte favorecen el avistamiento seguro, siempre bajo las recomendaciones de especialistas que promueven la observación responsable y a distancia prudente. Esta práctica no solo garantiza la conservación de la especie, sino que asegura a los visitantes un encuentro memorable sin afectar el ecosistema.
Así, el avistamiento de ballenas se reafirma como uno de los grandes atractivos del turismo de naturaleza en el país, uniendo aventura, ciencia y conservación. Con su cierre próximo, octubre se convierte en la última oportunidad del año para vivir de cerca este fenómeno natural en el mar de Grau.

