¿EL EFECTO “PAPA PERUANO”? EL TURISMO Y LA HOTELERÍA SE PREPARAN PARA UN BOOM RELIGIOSO SIN PRECEDENTES EN NOVIEMBRE

El sector hotelero peruano ha encendido sus motores y las expectativas están por las nubes. La potencial próxima visita del papa León XIV al Perú ha reavivado el optimismo de los empresarios del rubro, quienes ya estiman un incremento masivo tanto en el flujo de visitantes como en la demanda de alojamiento. Los pronósticos apuntan a un escenario incluso más favorable que el histórico lleno total observado durante la llegada del papa Francisco en 2018.
El turismo religioso es uno de los segmentos con mayor capacidad de movilización a nivel global, arrastrando cada año a entre 300 y 330 millones de personas por motivos de fe, lo que representa casi el 20% del mercado mundial según Promperú. El Perú ya sabe lo que es capitalizar este fenómeno; en 2018, la agenda papal movilizó a más de 400,000 turistas nacionales y extranjeros, dejando las habitaciones de Lima, Puerto Maldonado y Trujillo al límite de su capacidad, un recuerdo que el CEO de Casa Andina, Juan Stoessel, resume con un contundente: “Tuvimos los hoteles llenos”.
Sin embargo, la proyección para noviembre es aún más agresiva debido a un fuerte componente emocional. Marcelo Huaquisto, analista de ComexPerú, anticipa que existe un doble factor de impulso debido a que a León XIV se le conoce popularmente como el “papa peruano”, lo que garantiza una acogida exponencialmente mayor entre los fieles locales. A este fervor interno se sumará el turismo receptivo de la región; Mario Mustafá, presidente del grupo Costa del Sol, confirma que los operadores de países vecinos como Chile, Ecuador y Colombia ya han comenzado a lanzar las primeras consultas para asegurar espacios.
Aunque el Vaticano aún mantiene bajo reserva el itinerario oficial y los empresarios hoteleros reconocen que las cifras de reservas se podrán calibrar con precisión milimétrica una vez que se conozca la hoja de ruta definitiva, el optimismo es generalizado. Este previsible dinamismo de la fe no solo promete desbordar la capacidad hotelera, sino convertirse en el gran motor que consolide el crecimiento de las ventas del sector turístico para el cierre del año.

