Amak Iquitos revalora el concepto de ecolodge con turismo vivencial, educativo y responsable

 

Descubre la propuesta que va más allá de la tradicional oferta de relax y diversión en la Amazonía.

 

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Entre la variada oferta hotelera de selva que tiene la región Loreto, un alojamiento en particular ha empezado a destacar desde hace unos meses por su innovadora propuesta que va más allá de la tradicional oferta de relax y diversión. Hablamos del Amak Iquitos, una villa hotelera ecoturística ubicada en la confluencia de los ríos Amazonas y Yanayacu, a una hora en lancha de la ciudad de Iquitos.

 

Desde su apertura, en enero del 2017, dicho establecimiento ha logrado revalorar el concepto original del ‘ecolodge’, muy diferente a los resorts de selva, gracias a su filosofía de conservación de la naturaleza, respeto al hábitat de las especies y apuesta por el desarrollo económico y social de la población local.

 

Portal de Turismo viajó desde Lima hasta Iquitos en vuelo de Peruvian Airlines, para conocer in situ los servicios y actividades que Amak ofrece no solo a los viajeros con espíritu aventurero, sino también a todas aquellas personas que buscan vivir experiencias únicas e inolvidables, ya sea en familia, pareja o con los amigos, y en el lugar más acogedor de nuestra Amazonía.

 

 


Recorriendo el Amazonas rumbo al ecolodge.

 

 

En nuestra estadía pudimos experimentar diversas sensaciones y sorpresas al tener un contacto real y cercano con la naturaleza, viviendo literalmente en medio de la selva, sin televisión ni internet e interactuando con los animales silvestres.

 

También fuimos testigos de cómo Amak apuesta por integrar su operación hotelera con actividades de turismo vivencial, educacional y socialmente responsable, para beneficio no solo de la empresa sino también de las comunidades vecinas. Sin duda, toda una experiencia desestresante y lúdica, pero a la vez enriquecedora y proactiva.

 

 


Amak Iquitos y su nueva propuesta de hacer turismo.

 

 

LA EXPERIENCIA AMAK

 

La villa Amak Iquitos se ubica sobre un terreno de 15 hectáreas, con 55 lotes de 1200 metros cuadrados para la construcción de igual número de cabañas turísticas. Actualmente, cuenta con 18 cabañas ya operando y se espera completar la oferta este año.

 

Son tres tipos de cabañas conceptualizadas para el servicio hotelero: la primera es de tipo matrimonial para 2 personas; la segunda es de tipo doble o triple para 4 personas; y la tercera es familiar para hasta 6 personas.

 

Todas han sido construidas con material de la zona, netamente natural (maderas, cañas, irapay para las paredes y cemento solo en los pisos), mientras que los techos son altos y casi al aire libre para un mayor contacto con la naturaleza. Además, las habitaciones cuentan con cómodas camas (cubiertas con mosquiteros), baños completos y todo el mobiliario necesario para una agradable estadía.

 

 


No son habitaciones, son cabañas inmersas en el corazón de la selva.

 

 


Las cabañas son para 2, 4 y hasta 6 personas.

 

 


No hay paredes ni techos, solo mallas que nos acercan a la naturaleza.

 

 

Las instalaciones del hotel son ecoamigables y están rodeadas de selva virgen, con toda la seguridad del caso. Solo en el lobby y en el restaurante hay señal de celular e internet, para uso gratuito de los huéspedes.

 

La propuesta de Amak va dirigida a aquellas personas que deseen aventurarse en la selva amazónica y alejarse del estrés de la ciudad. Los pasajeros pueden disfrutar del ruido de las aves al despertar y sentir el aire puro, ir a ver en canoa al sol saliente que se ve reflejado en el río Amazonas, bañarse en sus aguas, visitar y entender la cultura de tribus indígenas, caminar por las noches bajo la luz de la luna y estrellas. También pueden conocer e interactuar con especies animales en los centros de rescate de la zona.

 

“Para este año 2018 nuestra tarifa es de 300 dólares (comisionable para agencias de viajes) por el paquete de 3 días / 2 noches, por persona, pero es un servicio ‘all inclusive’ que incluye 7 alimentaciones según el programa, todos los ingresos a los centros de rescate, guiado, transporte en lancha y en la ciudad. No incluimos bebidas alcohólicas ni productos envasados o enlatados”, explica Enrique Navarro, gerente de la división hotelera de Amak4Rent.

 

 


Instalaciones ecoamigables y muy cómodas.

 

 

ACTIVIDADES Y EXPERIENCIAS

 

El servicio también incluye actividades todos los días y visitas a los centros de rescate. “El turista viene a ver especies, y los ve de forma natural acá en el hotel o en los centros de rescate. Eso les genera mucha emoción y les damos todos los días esa emoción de ver especies. Lo complementamos con actividades aventureras, como caminatas y cultura, con visitas a comunidades como los Yaguas u otros procesos de agroturismo”, comenta Navarro.

 

 


Interacción con los animales silvestres.

 

 

Otro aspecto que destaca es la oferta gastronómica de Amak Iquitos, basada en el concepto conocido como ‘Kilómetro Cero’ que ha sido trasladado a la operación turística. Esta tendencia usa y revaloriza los productos de la zona, apoyando así a los productores regionales y a las poblaciones más cercanas. También se desarrollan biohuertos propios.

 

“Aplicando algunas técnicas, podemos elaborar comida moderna, vanguardista y diferente a lo que se ve normalmente en Iquitos. Es cocina de autor: yo veo productos y trato de pensar qué podría preparar con cada uno de ellos, como carne de monte (venado, sajino), pescado, yuca, plátano, bastantes frutas, etc. No utilizo productos de la costa o de la sierra porque estamos en la selva. Además, cada día preparo un plato diferente para sorprender al huésped con una nueva experiencia”, explica Jorge Aguilar Duarte, chef ejecutivo del Amak Iquitos.

 

Con 24 años de edad y más de seis años de experiencia en reconocidos restaurantes de Cusco, como Chulpi, Inkaterra e IFK Lodge, el cocinero cusqueño define así su propuesta gastronómica: “Es una cocina inspirada en el Kilómetro Cero, pero con una personalidad única, cocina de autor”.

 

 


Alta cocina con productos locales, esa es la propuesta gastronómica de Amak.

 

 

ECOLODGE VS. RESORTS DE SELVA

 

Enrique Navarro destaca el diferencial de su ecolodge frente a los resorts de selva que operan en la Amazonía: “Nosotros somos un proyecto netamente sustentable y ecológico, el material de construcción es natural, nuestras cabañas hacen uso solar. Pensamos que las piscinas son medios de diversión, pero la naturaleza y el paisaje de Iquitos son en sí todo un centro de entretenimiento que brinda aventuras en todo momento, desde nadar en el río, pescar pirañas, avistar delfines o adentrarse en la selva para conocer todos los ecosistemas o interactuar con los animales”.

 

“La base de nuestra experiencia es llegar a los destinos, aprender de ellos, la cosmovisión del habitante como el de la Amazonia, el clima y todo en sí; después nosotros adaptamos todo este conocimiento a una operación turística. Usamos recursos de la zona y gente de la zona que las capacitamos”, agrega.

 

 


Amak ofrece la oportunidad de vivir, literalmente, dentro de la selva.

 

 

“En la parte de los centros de rescate nosotros buscamos es el respeto a la especie. Por ejemplo, en la isla de los monos que es uno de los lugares que más promovemos, tu no vas a invadir su espacio, el mono es el que decide si quiere ser agarrado. Tu no vas o lo persigues y tampoco lo ves enjaulado como en un zoológico. Lo que Amak hace es brindar experiencias únicas y, a la vez, educar a los turistas nacionales y extranjeros. Todos vivimos de la Amazonía, el mundo necesita del pulmón, el agua y todo lo que ofrece la Amazonía. Por ello, buscamos que los pasajeros, cuando lleguen a su destino, puedan generar un cambio”, subraya Navarro.

 

 

MODELO DE NEGOCIO

 

La villa Amak Iquitos es administrada por la empresa Amak4Rent, división hotelera del grupo Amak Inmobiliaria. Su modelo de negocio es similar al del tiempo compartido, con copropietarios y derechos de uso.

 

En este caso, Amak compró el terreno e invirtió en la puesta en marcha del proyecto, tras lo cual se sumaron otros inversionistas para la construcción de las cabañas. Ellos hacen uso de su propiedad en fechas determinadas y el resto de tiempo ceden los derechos de alquiler a Amak4Rent para la operación hotelera.

 

 


El singular equipo de Amak Iquitos: Aldo Zuazo, Jorge Aguilar, Rodrigo de la Guerra y Enrique Navarro.

 

 

“Ellos tienen su propiedad para su uso particular en los días que deseen y el resto del año nosotros los rentamos y nos encargamos del mantenimiento, promoción y comercialización hotelera, a través del canal comercial, con las agencias de viajes y las OTAs, como Despegar, Booking, etc, y con presencia en redes sociales y gestión de imagen en TripAdvisor”, explica Rodrigo de la Guerra, gerente general de Amak4Rent.

 

“Además, nosotros asesoramos la construcción bajo estándares de uso turístico, con formatos establecidos. El lote acá cuesta US$ 15 mil y la construcción entre US$ 15 mil y US$ 30 mil adicionales, según el tamaño de la cabaña. La inversión total va desde US$ 30 mil, incluyendo el mobiliario que va adentro. El contrato es de 2 años, renovable”, comenta el ejecutivo, tras indicar que aún tienen espacios en venta.

 

Con respecto a la gestión hotelera, De la Guerra señala que parte de los ingresos se destinan a los gastos comunes (administración, mantenimiento, seguridad, etc.) y el resto se reparte entre todos los inversionistas. “En este caso de Iquitos, el 40% es para la administración y el 60% para los inversionistas que se distribuye en función a la inversión que hicieron”, refiere.

 

 


Para su construcción se usó solo materiales de la zona.

 

 

NUEVOS PROYECTOS

 

Sobre los resultados del hotel y las proyecciones futuras, Rodrigo de la Guerra reveló que el primer año de Amak Iquitos ha sido para promocionar y posicionar el hotel, cerrando el 2017 con una ocupación promedio de 10%. “Pero este año 2018 esperamos más de 30% y, la verdad, con una ocupación de 15% ya empiezas a ver una rentabilidad. Eso es en promedio porque en épocas como julio llegan extranjeros y nacionales y la ocupación llega a 80%”, indica.

 

Finalmente, agrega que Amak Iquitos es el primer proyecto hotelero del grupo Amak, el cual ha demandado una inversión de US$ 1,5 millones, sumando su parte (50%) y la de los inversionistas.

 

Además, la compañía tiene en cartera dos proyectos similares bajo el mismo modelo de negocio: un ecolodge en las playas de Vichayito, en Piura, y un condominio turístico en la ciudad de Cusco. También tienen en la mira otros destinos nacionales, como Chachapoyas (Amazonas) y Paracas (Ica).

 

“En Amak4Rent somos unos inversionistas que estamos interesados en las zonas turísticas del Perú. Lo que queremos hacer es desarrollar condominios en zonas turísticas, pero no con estándares, sino que sean distintos, que sean adecuados para poderlos administrar de una forma turística”, subraya el empresario.

 

 

*A continuación, un resumen fotográfico de la experiencia Amak Iquitos:

 

 


Navegar y hasta nadar en el Amazonas es de por sí una grata experiencia.

 

 


Visita a los Yaguas, comunidad nativa de la zona.

 

 


El popular oso perezoso se roba la atención de los visitantes.

 

 


Los manatíes se encuentran en peligro de extinción y son protegidos en el 
Centro de Rescate Amazónico (CREA).

 

 


Cómodas cabañas esperan a los viajeros en grupos o familias.

 

 


Hermosa vista del río Yanayacu.

 

 


Parte del equipo Amak Iquitos, la gran mayoría de la zona.

 

 

*Vea más imágenes de nuestra visita en el Fanpage de Portal de Turismo: