Camino Inca es “Patrimonio vivo” de 6 países de Sudamérica

 

El gran Camino Inca, conocido en quechua como Qapaq Ñan, une a seis países de Sudamérica (Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile) y es un “Patrimonio vivo” que aún es usado pese que el imperio inca cayó hace 500 años, afirmó el vocero del Ministerio de Cultura, Carlos Carhuatanta.

 

“Esto nos hace reconocer nuestro patrimonio, no solamente como turismo externo, sino que, los seis países valoremos más esta gran riqueza que tenemos, que no solamente sea como algo turístico, sino como un patrimonio vivo”, comentó Carhuatanta, en declaraciones a la agencia china Xinhua.

 

De acuerdo con el funcionario peruano, la extensa red de caminos, cuyo eje principal mide alrededor de 5.200 kilómetros de longitud, y que cuenta con vías transversales que suman más de 30 mil kilómetros, aún es utilizada por los habitantes de regiones de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile, como se hacía en la antigüedad.

 

“Lo utilizan para comunicaciones entre pueblos, incluso para el intercambio de mercaderías y en algunos lugares se sigue utilizando el sistema de trueques, cambiando productos de una zona por otra”, indicó Carhuatanta, en el marco de la 38 Feria del Libro Ricardo Palma de Lima, donde también se realiza una exposición sobre el Qapaq Ñan.

 

Sobre la preservación del sistema vial, precisó que la tradición oral ha permitido mantener los nombres originales de muchos de los lugares por donde pasa el camino ancestral. Además, sostuvo que estos testimonios orales y de los cronistas ayudan a identificar si un camino corresponde al “Qapaq Ñan” o si se trata de una vía posterior, quizás de la época colonial o republicana.

 

Dentro de los trabajos más importantes del Ministerio de Cultura, está el de identificar los tramos de la vía que aún no han sido descubiertos y preservar la parte que corresponde a Perú, cuya extensión se estima en unos 25.000 kilómetros.

 

Para lograr el reconocimiento del “Qapaq Ñan”, los seis países sudamericanos, herederos de esta infraestructura, realizaron un trabajo de más de 10 años hasta lograr el estatus de “Patrimonio cultural de la humanidad” de la UNESCO.

 

Según el funcionario del Ministerio de Cultura, la función de esta extensa red de caminos que sorteaba una complicada geografía, pasando alturas de entre 3.500 y 5.000 metros sobre el nivel del mar, refleja la alta organización estatal y el afán integracionista de la civilización inca.