Cuenta Satélite: un paso adelante [OPINIÓN]

 

TIPeando – Por: Elmer Barrio de Mendoza.

 

 

Hace poco más de dos semanas fuimos convocados por la viceministra Liz Chirinos para, entre otros asuntos, hablar con el equipo técnico del viceministerio sobre la Cuenta Satélite de Turismo (CST). En este punto fuimos muy gratamente sorprendidos.

 

PONIÉNDONOS AL DÍA

 

• Como recordarán quienes generosamente me leen, el sector privado venía demandando desde agosto de 2016 que la CST fuera oficialmente suscrita por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) para su valor sea plenamente reconocida por el Estado y para que se constituyera en Cuenta Nacional oficial.

 

• Hubo relativamente pocos avances hasta el presente año, aunque siempre buen trato y buena voluntad. En 2017, por ejemplo, la disposición de Daniel Maraví para analizar el tema fue digna de todo encomio. Y efectivamente se comenzó a trabajar: Christian Mendoza y Alberto Espínola son dos nombres a destacar y además también Raúl Asencios y José Antonio Alvarado, que lamentablemente ya no están.

 

• Lentamente fue aceptándose nuestro argumento. No hay duda de que la Ley General de Turismo asigna al MINCETUR la atribución de elaborar la Cuenta Satélite, pero esto es lo mismo que asignar las cuentas externas al Banco Central de Reserva o las cuentas agropecuarias al Ministerio de Agricultura. Eso no cambia que la Autoridad Nacional Estadística sea el INEI y que su rúbrica sea indispensable para confirmar las Cuentas Nacionales, más aún cuando se trata de una Cuenta Satélite, que aplica a los sectores que no están considerados en el código CIIU, es decir en la clasificación internacional uniforme de sectores económicos que homologa a nivel internacional las cuentas de todos los países.

 

• Como el turismo no está en el código CIIU es necesario reconstruir su contabilidad, tomando de modo pertinente diversas parcialidades de cuentas que sí están en la clasificación uniforme. Para ello se requiere una Cuenta Satélite y por ello sólo la firma del INEI le puede otorgar validez en las cuentas nacionales del Perú y esto es igual en todos los países del mundo: sólo la Autoridad Nacional Estadística brinda validez a cada respectiva Cuenta Satélite de Turismo.

 

¿EN QUÉ ANDAMOS AHORA?

 

• Bueno pues, en la reunión que comentábamos al principio se nos comunicó que el MINCETUR ha propuesto una norma que define la composición de la Comisión Técnica de la Cuenta Satélite de Turismo del Perú, que incluye significativamente a representantes del sector privado. Muy bien.

 

• Por si esto fuera poco, se nos informó también que el MINCETUR mantendría la Presidencia de la Comisión pero que tanto la Vicepresidencia como, sobre todo, la Secretaría Técnica recaerían en el INEI. Magnífico.

 

• Si fuéramos necios diríamos que es un logro del sector privado tras dos años de demandarlo. Pero no somos necios y sólo nos congratulamos por haber hablado a tiempo y por haber sido escuchados. Felicitamos al MINCETUR por haber tomado una gran decisión para el país, cuya trascendencia veremos a corto plazo cuando nadie pueda discutir las cifras del Producto Bruto Turístico y su aporte al PBI ni las de su significación en materia de empleo, de activación de la economía nacional, de ingreso de divisas y de exportación de servicios.

 

• El impacto positivo de una CST oficial e indiscutible alcanzará tanto al sector público como al sector privado y la presencia del turismo dentro de la institucionalidad pública como dentro de la institucionalidad privada se incrementará indudablemente. Basta de ser tratados como el “patito feo”.

 

• Hace poco, por ejemplo, se venía constituyendo la Coalición de Exportación de Servicios prescindiendo de CANATUR, sin mala fe por supuesto. Agradecemos que se nos invitara justo a tiempo porque tuvimos la oportunidad de decir que el turismo representa más de la mitad de la exportación de servicios en el Perú (todo indica que ahora bordea los dos tercios). El dato parece sorprendente pero no admite debate: está consignado en la Balanza de Pagos del Banco Central de Reserva, que igualmente acoge el INEI. Fin de la historia.

 

• Cuanto más firmes (cuanto más verdaderas por tanto) sean nuestras cifras mejor podemos argumentar nuestro peso específico a nivel de asignación presupuestal y mejor podremos orientar nuestras inversiones, tanto públicas como privadas. Igualmente podremos sustentar mejor el diseño de políticas y normas que fortalezcan la competitividad del sector, así como su prioridad en la agenda nacional.

 

Vamos por buen camino. Nuevamente la gestión público-privada se demuestra como el mejor vehículo que podemos conducir para alcanzar el objetivo del desarrollo sostenible del turismo como principal motor del desarrollo nacional.

 

 


Elmer Barrio de Mendoza

[email protected]

 

 

 

*NOTA: Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor. Canatur no se solidariza necesariamente con las mismas.

 

 

 

 

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