INDECOPI propone proyecto que protege efectivamente la gastronomía peruana

INDECOPI propone proyecto que protege efectivamente la gastronomía peruana

Las Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG) y las Indicaciones Geográficas (IG) buscan darle respaldo legal para evitar usurpación.

El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI), a través de la Dirección de Signos Distintivos, ha elaborado un documento que propone la reglamentación de Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG) y las Indicaciones Geográficas (IG), como signos de propiedad industrial que protegen los conocimientos e ingredientes que caracterizan la identidad de nuestra gastronomía de la usurpación.

Estas dos propuestas buscan proteger los sabores ancestrales culinarios y tienen como objetivo contribuir en la promoción de la oferta gastronomía típica del Perú. En ese sentido, las ETG son signos de calidad que garantizan que determinadas preparaciones son elaboradas con ingredientes y/o métodos de preparación tradicionalmente peruanos. Así, se dará un valor agregado a estos productos en su comercialización, producción o transformación. 

Con ellos, platillos como el ají de gallina, la papa a la huancaína, el seco de chavelo, el lomo saltado, entre otros, podrán recibir el tratamiento de ETG que permita a los emprendedores y expositores de nuestra cocina, comunicar mejor los atributos de nuestros productos y resaltar las recetas. Cabe precisar que esta iniciativa se justifica en el D. Leg. N° 1397, el cual protege las facultades de Indecopi en proteger la propiedad industrial de emprendedores del sector gastronómico y turístico.

En tanto, las Indicaciones Geográficas (IG) hacen referencia a los signos usados a fin de distinguir productos que contengan un origen geográfico concreto, de modo tal que sus cualidades se deban esencialmente a su lugar de origen, y adquieren el nombre del lugar de origen de estos, pues son reflejo de la reputación vinculada a determinadas zonas geográficas. Por ello, su protección y gestión permitiría otorgar valor agregado a los productos que se producen en ellas.