Ministerio de Cultura mapea geoglifos en riesgo de Líneas de Nasca

 

La zona de reserva donde se ubican las famosas Líneas de Nasca tiene una extensión superior a la región Tumbes e incluye a toda la ciudad de Nasca y buena parte de la provincia de Palpa, en la región Ica. Por ello, su saneamiento físico legal es un problema complejo y la gestión del vasto territorio y protección de centenares de geoglifos prehispánicos, es todo un reto.

 

Así lo señaló el jefe de la Dirección General de Patrimonio Arqueológico Inmueble del Ministerio de Cultura (DGPAI), Carlos Ausejo, al revelar que el Ministerio de Cultura ha dispuesto mapear la reserva, para sectorizar y priorizar las zonas críticas.

 

Como punto de partida, el despacho de Ausejo ha enviado hace un par de semanas a un equipo de profesionales para recorrer los valles y mapear las zonas donde hay urbanizaciones cerca de geoglifos protegidos.

 

El objetivo es determinar qué figuras ya se han perdido por el crecimiento de las ciudades y cuáles están siendo amenazadas. “Buscamos un equilibrio entre la protección del patrimonio y la provisión de servicios básicos que las poblaciones necesitan”, comentó el funcionario, en declaraciones al diario El Comercio.

 

Dijo que, con el trabajo que acaba de empezar el Ministerio de Cultura, se podrá saber a ciencia cierta qué restos arqueológicos prevalecen en el área de reserva de las Líneas de Nasca, sobre todo en aquellas zonas próximas a las urbanizaciones.

 

“Si bien tenemos un área grande [protegida], no tenemos todo mapeado. Cuando esta zona se hace patrimonio mundial se sabía a groso modo que había una zona nuclear con muchos geoglifos. Ahora estamos mandando un equipo para identificar evidencias y compatibilizar respecto a la gente que está viviendo ahí. Queremos ver qué hay, cómo están, quién está cerca [de un geoglifo] y quién no”, indicó Ausejo. 

 

El jefe de la DGPAI precisó que esta etapa de ‘mapeo’ durará cuatro meses y luego vendrán otras etapas hasta el primer trimestre del 2019.

 

BOLETO TURÍSTICO

 

Respecto a la protección de las Líneas de Nasca de los choferes imprudentes, señaló que se están planificando ciertas acciones no tradicionales ya que no es posible poner un vigilante cada 500 metros y tampoco poner un cerco alrededor del área de Patrimonio Mundial. Dijo que con el uso de tecnología podrían cubrir más áreas de forma eficiente y con un costo menor.

 

El sector Cultura también está evaluando establecer un boleto turístico para que una parte de la tarifa que pagan los turistas que sobrevuelan las Líneas de Nasca se revierta en la conservación de este espacio.