Regiones de la selva se adaptan y celebran la Fiesta de San Juan en casa

Regiones de la selva se adaptan y celebran la Fiesta de San Juan en casa

Actividades como la elaboración del juane se llevarán a cabo de manera virtual. 

La Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Loreto informó recientemente que, ante la emergencia sanitaria originada por la pandemia del COVID-19, los pobladores de la región, sobre todo los iquiqueños, celebrarán la tradicional fiesta de San Juan con actividades virtuales, entre las que destacaron la elaboración del juane y otras costumbres festivas. 

Según lo publicado por RPP, las visitas al distrito de San Juan han quedado restringidas y se ha pedido a quienes pretenden celebrar estas fiestas mantener el distanciamiento social por la pandemia. Por ello, se determinó que los pobladores celebren la fiesta de San Juan en sus casas, participando de las actividades virtuales programadas. Algunos realizarán el tradicional intercambio del juane y la chicha de maíz.

Es importante recordar que el año pasado en junio, la región recibió más de 2 mil turistas y se logró que la fiesta de San Juan se incluyera en el Calendario Festivo del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). “Las fiestas de San Juan es motivo para que los iquiteños radicados en otras partes del Perú y el mundo visiten esta parte del país, pero esto no ha sido posible este año por la suspensión de vuelos”, detalló Robner Rivas, ex director regional de Comercio Exterior y Turismo. 

Por su parte, en la región San Martín, las autoridades han decretaron feriado no laborable, pero advirtieron que por el estado de emergencia no hay autorización para los desplazamientos de personas fuera de su domicilio. Este año, solo recordarán como años anteriores salían hacia el campo, a las orillas de los ríos y quebradas para celebrar al ritmo de conjuntos típicos o la cumbia amazónica la fiesta de San Juan. 

Cabe destacar que, en circunstancias regulares, había un gran desplazamiento de familias enteras en motocicletas o carros, otros incluso a pie, lo cual, literalmente, dejaba en silencio toda la ciudad. Sin embargo, una actividad de esta naturaleza resulta riesgosa si se toma en consideración que la región cuenta con 5,871 casos positivos de COVID-19.