Rolando Arellano: “Nueva oferta turística se puede crear a partir del valor posicionado de Machu Picchu”

Rolando Arellano: “Nueva oferta turística se puede crear a partir del valor posicionado de Machu Picchu”

El especialista en publicidad destacó la importancia de conocer el mercado y el nuevo perfil del turista. 

Durante su exposición en el Foro de Marketing organizado por la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR), Rolando Arellano, Gerente General de Arellano Consultoría y Presidente de la Sociedad Peruana de Marketing, explicó detalladamente la cadena de valor por la que debe pasar cada producto turístico para ser exitoso y resaltó la importancia de estudiar el mercado y nuevo perfil de turista. Asimismo, comentó sobre el rol de Machu Picchu como protagonista de la propuesta de valor del Perú como destino y la necesidad de generar productos complementarios. 

“Todos los grandes modelos de marketing parten siempre de conocer a profundidad el mercado en el que incursionan. Esto comprende reconocer el perfil del consumidor, en este caso las nuevas características del turista post pandemia, y los diferentes actores que intervienen en la decisión de compra. Alrededor de esta comprensión del mercado es que se construye una propuesta de valor, en este caso es identificar esa idea fuerza que posiciona al Perú como destino atractivo. Para el desarrollo de este producto es necesario un trabajo conjunto y solo cuando tienes esto se piensa en acciones de promoción que te permitan permanecer en la mente de los viajeros”, inició Arellano. 

Del mismo modo, el especialista indicó que este contexto de reactivación invita a volver a identificar el perfil del turista promedio, las situaciones en las que visita nuestro país y las exigencias de solución que son valoradas por ellos. “En toda persona, existen puntos que no son negociables al momento de compra. En el caso del turismo, los viajeros buscan experiencias, pero hay cosas que no están dispuestos a intercambiar por ellas. Una que adquiere importancia hoy en día es el riesgo de bioseguridad que el país representa, seguridad ciudadana, estabilidad social o política”.

Siguiendo esta línea, Arellano destacó que una estrategia de buena promoción para la actividad turística también comprende a los mismos peruanos y, en parte, al Estado. “En la experiencia del turista debe estar también la amabilidad de los peruanos, la solidaridad, los ciudadanos debemos convertirnos en promotores de nuestro país y el turismo. Para eso, debemos reconocer que el turismo trae empleo y desarrollo, que es positivo. Este es un enfoque que se puede repetir con las mismas autoridades. Que la gente entienda los beneficios que trae la actividad”. 

Con respecto a la propuesta de valor, indicó que Machu Picchu ya se ha consolidado como la idea fuerza de posicionamiento para el Perú como destino, por lo que cualquier plan de marketing debe utilizar su propia mística para vender nuevos destinos y permanecer en la mente de los viajeros. “Uno de los grandes errores de la publicidad es olvidarte de tus mercados capitales. La gente ya sueña con viajar a Perú para ir a Machu Picchu, esa es una oportunidad que no podemos descuidar. Debemos nutrirla y posicionar un valor diferencial con la diversidad de escenarios que nuestro país tiene para ofrecer”. 

Finalmente, señaló que el sector debe tomar en consideración el ciclo de vida del producto, sobre todo cuando el destino fuerza se encuentra en una escala de madurez y al borde del declive. “Cuando tenemos un destino maduro como Machu Picchu es fundamental abrir camino a nuevas experiencias y nuevos productos. En ciertos casos el relanzamiento del destino es una buena opción para que este expanda su valor y genere una segunda ola de crecimiento”.