Turismo sostenible: ¿qué obligaciones tienen las organizaciones y los viajeros responsables?

 

Jueves 21 de setiembre de 2017.

 

Cada vez son más los países que promueven el turismo responsable como impulsor del desarrollo sostenible de sus destinos. Pero, ¿cómo podemos contribuir con esa causa? ¿Qué obligaciones tienen las organizaciones, empresas y los viajeros?

 

En respuesta a ello, los Estados miembros de la Organización Mundial del Turismo (OMT) aprobaron recientemente un documento histórico: la Convención Marco de la OMT sobre Ética del Turismo, que promueve fundamentalmente el desarrollo de un turismo responsable en todo el mundo.

 

El documento, que obtuvo el visto bueno durante la XXII Asamblea General de la OMT, celebrada en China del 11 al 16 de setiembre, es el resultado de la transformación del Código Ético Mundial para el Turismo en una convención internacional, la primera creada en el seno de la OMT desde su creación.

 

La Convención Marco contempla las responsabilidades de todos los agentes del desarrollo turístico sostenible, y facilita un marco que recomienda un modus operandi ético y sostenible mediante, entre otras medidas, el respeto por el derecho al turismo, la libertad de movimiento para los turistas, y los derechos de los empleados y los profesionales.

 

“En un mundo interconectado donde el volumen de negocios del turismo es igual o incluso superior al de las exportaciones de petróleo, los productos alimenticios o la industria automovilística, es esencial establecer un marco jurídico que garantice un crecimiento gestionado de manera responsable, con la capacidad de mantenerse a largo plazo. El turismo alberga un potencial que se debe aprovechar en beneficio de todos”, dijo el presidente del Comité Mundial de Ética del Turismo (WCTE), Pascal Lamy.

 

La conversión del Código, adoptado en 1999, en una auténtica convención, representa un paso de suma importancia para garantizar que el desarrollo turístico tenga en cuenta y respete cabalmente el desarrollo sostenible, los aspectos sociales y el desarrollo de las comunidades locales, mejore el diálogo intercultural y contemple su vinculación con empleo digno.

 

CÓDIGO ÉTICO DEL TURISMO

 

Cabe descatar que el Código Ético Mundial para el Turismo cubre ampliamente los componentes económico, social, cultural y ambiental de los viajes y el turismo. Sus diez principios son:

 

Artículo 1 – Contribución del turismo al entendimiento y al respeto mutuos entre hombres y sociedades: la comprensión y la promoción de los valores éticos comunes de la humanidad, en un espíritu de tolerancia y respeto de la diversidad de las creencias religiosas, filosóficas y morales son, a la vez, fundamento y consecuencia de un turismo responsable.

 

Artículo 2 – El turismo, instrumento de desarrollo personal y colectivo: el turismo, que es una actividad generalmente asociada al descanso, a la diversión, al deporte y al acceso a la cultura y a la naturaleza, debe concebirse y practicarse como un medio privilegiado de desarrollo individual y colectivo. Si se lleva a cabo con la apertura de espíritu necesaria, es un factor insustituible de autoeducación, tolerancia mutua y aprendizaje de las legítimas diferencias entre pueblos y culturas y de su diversidad.

 

Artículo 3 – El turismo, factor de desarrollo sostenible: Todos los agentes del desarrollo turístico tienen el deber de salvaguardar el medio ambiente y los recursos naturales, en la perspectiva de un crecimiento económico saneado, constante y sostenible, que sea capaz de satisfacer equitativamente las necesidades y aspiraciones de las generaciones presentes y futuras.

 

Artículo 4 – El turismo, factor de aprovechamiento y enriquecimiento del patrimonio cultural de la humanidad: Los recursos turísticos pertenecen al patrimonio común de la humanidad; las comunidades en cuyo territorio se encuentran tienen con respecto a ellos derechos y obligaciones particulares.

 

Artículo 5 – El turismo, actividad beneficiosa para los países y las comunidades de destino: Las poblaciones y comunidades locales se asociarán a las actividades turísticas y tendrán una participación equitativa en los beneficios económicos, sociales y culturales que reporten, especialmente en la creación directa e indirecta de empleo a que den lugar.

 

Artículo 6 – Obligaciones de los agentes del desarrollo turístico: Los agentes profesionales del turismo tienen obligación de facilitar a los turistas una información objetiva y veraz sobre los lugares de destino y sobre las condiciones de viaje, recepción y estancia. Además, asegurarán la absoluta transparencia de las cláusulas de los contratos que propongan a sus clientes, tanto en lo relativo a la naturaleza, al precio y a la calidad de las prestaciones que se comprometen a facilitar como a las compensaciones financieras que les incumban en caso de ruptura unilateral de dichos contratos por su parte.

 

Artículo 7 – Derecho al turismo: La posibilidad de acceso directo y personal al descubrimiento de las riquezas de nuestro mundo constituirá un derecho abierto por igual a todos los habitantes de nuestro planeta. La participación cada vez más difundida en el turismo nacional e internacional debe entenderse como una de las mejores expresiones posibles del continuo crecimiento del tiempo libre, y no se le opondrá obstáculo ninguno.

 

Artículo 8 – Libertad de desplazamiento turístico: Con arreglo al derecho internacional y a las leyes nacionales, los turistas y visitantes se beneficiarán de la libertad de circular por el interior de sus países y de un Estado a otro, de conformidad con el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y podrán acceder a las zonas de tránsito y estancia, así como a los sitios turísticos y culturales sin formalidades exageradas ni discriminaciones.

 

Artículo 9 – Derechos de los trabajadores y de los empresarios del sector turístico: Bajo la supervisión de las administraciones de sus Estados de origen y de los países de destino, se garantizarán especialmente los derechos fundamentales de los trabajadores asalariados y autónomos del sector turístico y de las actividades conexas, habida cuenta de las limitaciones específicas vinculadas a la estacionalidad de su actividad, a la dimensión global de su sector y a la flexibilidad que suele imponer la naturaleza de su trabajo.

 

Artículo 10 – Aplicación de los principios del Código Ético Mundial para el Turismo: Las disposiciones del código guian el desarrollo del turismo y sirven de marco de referencia para los diferentes interesados en el sector del turismo, con el objetivo de reducir al mínimo los efectos negativos del turismo sobre el medio ambiente y el patrimonio cultural, al tiempo que se aprovechan al máximo los beneficios del turismo en la promoción del desarrollo sostenible y el alivio de la pobreza, así como el entendimiento entre las naciones