Sector turismo plantea al nuevo Gobierno una agenda de cinco prioridades para impulsar la actividad en el Perú
Maritza Montero, vicepresidenta de la Cámara Nacional de Turismo del Perú (CANATUR), y representantes de gremios, cadenas hoteleras y operadores turísticos coinciden en que el nuevo Gobierno debe convertir sus anuncios de infraestructura, conectividad, seguridad y desregulación en una política turística de largo plazo.
El sector turismo peruano llega al inicio del nuevo Gobierno con una agenda definida y cinco prioridades que, según representantes de gremios, cadenas hoteleras y operadores turísticos, deben ser atendidas para recuperar la competitividad del destino: fortalecer la rectoría del Estado, ordenar el acceso a Machu Picchu, ampliar la conectividad aérea, garantizar la seguridad turística y avanzar en la simplificación administrativa. Las propuestas fueron planteadas por líderes de CANATUR, la Sociedad Hoteles del Perú, AHORA PERÚ, Belmond, Tierra Viva Hoteles, Ananay Hoteles y Viajes Pacífico, quienes coincidieron en que los anuncios realizados por la presidenta Keiko Fujimori sobre infraestructura, desregulación, seguridad jurídica y conectividad deben traducirse en medidas concretas para el sector.
Una de las principales demandas es que el turismo sea reconocido como una política de Estado y que sus necesidades sean consideradas en la planificación de nuevas inversiones e infraestructura. Maritza Montero, vicepresidenta de CANATUR PERÚ, sostuvo que los anuncios del Gobierno van en la dirección correcta, pero deben convertirse en una política turística clara, articulada y con objetivos de largo plazo. En esa línea, señaló que la infraestructura no solo debe facilitar el desplazamiento de los viajeros, sino también integrar destinos y contribuir a un turismo de mayor valor agregado. La representante de CANATUR planteó además que el éxito del sector no debe medirse únicamente por el número de visitantes, sino por la capacidad de atraer turistas que permanezcan más tiempo, generen un mayor gasto y distribuyan sus beneficios en las distintas regiones del país.
El acceso a Machu Picchu constituye otro de los principales puntos de preocupación para los empresarios turísticos. Laurent Carrasset, de Belmond, advirtió que las dificultades para adquirir entradas con anticipación están provocando la pérdida de visitantes internacionales y afectando a toda la cadena de servicios vinculada al turismo. Patricio Zucconi, CEO de Ananay Hoteles, propuso modernizar completamente el sistema de venta mediante una plataforma virtual y eliminar los mecanismos presenciales que, según señaló, favorecen el acaparamiento de cupos por parte de agencias ilegales. Las propuestas también incluyen mejorar los accesos y el transporte hacia el aeropuerto de Chinchero, ampliar las áreas de visita y avanzar en proyectos de infraestructura turística como los aeropuertos regionales y el teleférico de Choquequirao.
La conectividad aérea y la seguridad turística aparecen igualmente como condiciones indispensables para consolidar el crecimiento del sector. Desde la Sociedad Hoteles del Perú se planteó promover una política de cielos abiertos y atraer nuevas aerolíneas, además de garantizar adecuados accesos al aeropuerto de Chinchero y establecer corredores seguros entre terminales aéreas y zonas hoteleras, con patrullaje y videovigilancia. Belmond, por su parte, consideró necesario fortalecer la inteligencia policial para enfrentar a las organizaciones criminales y contar con una policía preparada para atender a los turistas. A ello se suma la preocupación por la percepción internacional del Perú como destino, especialmente frente al uso frecuente de estados de emergencia, por lo que se plantea acompañar estas medidas con una estrategia de comunicación adecuada.
Otro de los pedidos centrales está dirigido a PromPerú. Los representantes consultados coinciden en la necesidad de fortalecer su presupuesto, garantizar la continuidad de las campañas y mejorar la medición de sus resultados. Entre las propuestas figuran priorizar mercados con mayor potencial, desarrollar campañas segmentadas, reforzar el marketing digital, participar estratégicamente en ferias internacionales y establecer alianzas con aerolíneas. CANATUR plantea, además, una PromPerú más técnica, moderna y articulada con el sector privado, mientras que otros representantes proponen avanzar hacia una promoción turística basada en datos y ampliar la estrategia para integrar gastronomía, cultura, moda, música, deporte y grandes eventos como herramientas para generar nuevas razones de viaje al Perú.
El sector privado también reconoce que tiene responsabilidades en esta nueva etapa. Los representantes consultados plantean mantener las inversiones, fortalecer la innovación, capacitar al talento humano, promover la sostenibilidad y trabajar por una mayor formalización de la cadena turística. Maritza Montero remarcó que el crecimiento de la actividad requiere una labor coordinada entre el Estado, las empresas, la academia, las comunidades y los gobiernos regionales. En tanto, Rodrigo Lazarte, de Tierra Viva Hoteles, sostuvo que la competitividad del destino depende de construir un ecosistema en el que hoteles, restaurantes, operadores, aerolíneas y autoridades trabajen de manera conjunta para mejorar la experiencia del visitante y aumentar su permanencia.
A esta agenda se suman propuestas para diversificar la oferta turística y desconcentrar los flujos de visitantes. José Pedraza, CEO de Limatours, planteó ampliar la puesta en valor de destinos como Choquequirao, Kuélap, la Ruta Moche, el Valle del Colca y la Amazonía, además de fortalecer a Lima como hub turístico de Sudamérica. Por su parte, Renzo Sousa, presidente del directorio de PeruRail, advirtió sobre el deterioro territorial en las rutas hacia Machu Picchu y sostuvo que resulta urgente establecer un ordenamiento territorial riguroso para evitar la expansión descontrolada de construcciones y actividades informales en corredores de alto valor patrimonial y paisajístico.
En conjunto, las propuestas de los líderes del sector muestran que el turismo no plantea únicamente una mayor asignación de recursos, sino una gestión pública coordinada, con prioridades, responsables y plazos definidos. La agenda incluye desde la digitalización de las entradas a Machu Picchu y la mejora de los accesos al aeropuerto de Chinchero hasta el fortalecimiento de PromPerú, la seguridad, la conectividad y la promoción de nuevos destinos. Para CANATUR y los demás representantes consultados, el desafío del nuevo Gobierno será convertir estos planteamientos en una política turística de largo plazo que permita recuperar la competitividad internacional del Perú, generar empleo formal y descentralizado y asegurar que el crecimiento de la actividad beneficie a toda la cadena turística nacional.

